viernes, 14 de noviembre de 2014

Hey! Hey! You! You!


           ¡Eh tú! La de ahí, la que me mira con esa cara.
           ¿Qué crees que estás haciendo?
           Espero que algo de provecho, aunque podría jugarme el cuello a que no. También está bien no hacerlo de vez en cuando. Aunque... tal vez si me estás leyendo sí estés haciendo algo de provecho. Es broma, eso sólo depende de ti. Yo únicamente pretendo entretenerte.
         
          ¡Eh tú! El de ahí, sí, el de detrás de la pantalla.
          ¿Qué crees que estás haciendo dándole tantas vueltas al asunto que te trae de cabeza?
          Puedes solucionarlo y lo sabes. ¿A qué esperas?
          Dile lo que piensas y acaba con tus dudas de una vez. No tienes nada que perder. Y si no lo haces... sí, perderás el tiempo y sufrirás la duda. Creeme, es duro y lo sé. Es un riesgo que hay que correr, es un riesgo que hay que asumir. Sólo el miedo al fracaso te llevará al fracaso. Eres mejor que todo eso. Eres mejor que ellos. Puedes hacerlo. No hay nadie por encima de ti así que deja las excusas y ten el valor de creertelo.

          ¡En tú! El que se agobia, la que tiene mil cosas que hacer. El que tiene que estudiar y trabajar, la que no consigue que le salgan bien los entrenos y no rinde todo lo que puede en los partidos. El que está frustrado porque las cosas no están saliendo bien, el que se esfuerza y no lo consigue, la que suspende tras haber estudiado, la que no llega a todo, el que no consigue trabajo, el que no tiene pasta ni para salir una noche. Respirad.
          El que brinda con cerveza y la que juega al futbolín con sus amigos en un humilde rato de parón. Disfrutad.
          ¿Sabéis? Creo que... somos mejores. Somos mejores de lo que creemos. Somos lo mejor de lo mejor. El único problema es ese. Creerlo. Cree que puedes hacerlo, y lo harás. Inténtalo y fracasa, pero sigue creyendo. Sólo los que lo intentan lo consiguen. ¿Si o no?

         Porque estamos en una época en la que nos está tocando pagar todos los patos, en la que nuestro futuro nos conduce a convertirnos en emigrantes, a acabar en quién sabe donde y trabajando de quién sabe qué. En la que cada vez nos exigen más y nos valoran menos. Porque somos la generación nini. ¿En serio?.
        Estudiamos, trasnochamos y bebemos café para poder cumplir nuestros sueños, unos sueños que poco a poco evolucionan y que solo el tiempo conoce a dónde nos llevarán. Para muchos, va a ser todo un reto cumplirlos pero ¿sabéis qué? Creo que, después de todo, estamos sacándonos las castañas del fuego entre todos, estamos sabiendo llevarlo bastante bien. A pesar de que aún nos queda un largo camino por delante, todo hay que decirlo, Trabajamos, protestamos, seguimos adelante. Nos ha tocado una época jodida. Pero, aunque las cosas se compliquen, siempre
encontramos una salida. Cuando creemos en ella. Y aunque todo nuestro trabajo acabe en sobres y en paraísos fiscales, poco a poco, nos vamos dando cuenta de lo que debemos hacer.
         O al menos, eso es lo que quiero pensar.


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